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La Plazuela · Califato ¾

La Plazuela y Califato ¾ imponen su ley en Sevilla

La vanguardia del folclore andaluz conquista la Plaza de España

Icónica Sevilla Fest

Sevilla vivió ayer una de las citas más esperadas, vibrantes e intensas de la temporada veraniega con la confluencia sobre el escenario de dos de los máximos exponentes de la renovación musical andaluza contemporánea: La Plazuela y Califato ¾. El marco de la Plaza de España se transformó en un hervidero de raíces reinventadas, donde el flamenco, la electrónica, el funk y los ritmos rotos se fusionaron ante un público masivo y entregado que abarrotó el recinto de Icónica Santalucía Sevilla Fest.

Califato ¾: La rave andalusí indomable

Los sevillanos Califato ¾ jugaban en casa y volvieron a dejar claro por qué son los pioneros e ideólogos de la denominada 'rave andalusí'. Desplegando su particular universo identitario donde conviven la cultura de club, la psicodelia, el punk, las marchas procesionales y el folclore más puro, la banda ofreció un directo arrollador, bailable e impregnado de una fuerte carga poética. Ritmos acelerados, samples tradicionales y una actitud irreverente elevaron las revoluciones de la Plaza de España en una celebración absoluta de la idiosincrasia y la cultura andaluza del siglo XXI.

Sobre el escenario estuvieron acompañados por María José Luna al cante y por Alberto, miembro de Mártires del Compás, al cajón, además de contar con la participación especial de la bailaora Carmen Avilés.

El repertorio incluyó algunos de los temas más reconocidos de la banda, entre ellos Crîtto de la Nabaha, que fue recibido con entusiasmo por los asistentes. El momento culminante llegó con Çilençio, una composición en la que las bases electrónicas y el breakbeat se fusionan con sonidos de la tradición cofrade gracias a la presencia de la Banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo de las Tres Caídas.

Fieles a su estilo provocador y festivo, los integrantes del grupo reservaron una última sorpresa para el cierre del concierto. El cantante apareció en escena montado en un triciclo y portando un capirote de penitente, una imagen que arrancó aplausos y risas entre el público.

La Plazuela: orgullo andaluz y la ley del nuevo folklore

La Plazuela fue una de las grandes protagonistas de la noche del domingo en Icónica Santalucía Sevilla Fest. El dúo granadino reunió a miles de espectadores en la Plaza de España con una propuesta que combina flamenco, sonidos urbanos y producción electrónica, consolidando una fórmula que ha conectado especialmente con el público joven sin perder el vínculo con la tradición andaluza.

Formado por Manuel Hidalgo Sierra y Luis Abril Martín, el grupo desplegó un repertorio en el que el orgullo por sus raíces estuvo presente de principio a fin. A diferencia del tono más reivindicativo y provocador de Califato 3/4, La Plazuela apostó por un discurso más amable, aunque igualmente marcado por la defensa de la identidad cultural andaluza y por las referencias constantes a Granada y a barrios históricos como el Albaicín y el Sacromonte.

Uno de los momentos destacados de la actuación llegó con la interpretación de 18010, tema que toma su nombre del código postal de esos enclaves granadinos y que sirvió para reforzar el vínculo del grupo con su lugar de origen. La actuación avanzó entre canciones ya habituales en sus directos, como La primerica helá, Tengo que pensar, De dos en dos, Este juego o Tiempos raros, coreadas por buena parte del público.

El concierto también contó con colaboraciones especiales. La cantaora jiennense Ángeles Toledano se unió al dúo para interpretar Solo eres pa mí, aportando la personalidad de una de las artistas emergentes con mayor proyección dentro del flamenco actual. La vertiente más tradicional del espectáculo corrió a cargo del cantaor motrileño David de la Jacoba, que puso voz a las Alegrías de la Ragua.

En la recta final llegaron algunos de los temas más celebrados de la noche, entre ellos Si lo callo muero, Mala de verdad, La cara de Dios, Péiname Juana o Realejo Beach. Tras abandonar el escenario, la música continuó sonando con Alegría de vivir, poniendo el cierre a una actuación que volvió a confirmar a La Plazuela como uno de los principales referentes del llamado nuevo folclore andaluz.